Ducha de obra: consejos para instalar una ducha de obra en tu baño

Ducha de obra

La evolución de los baños ha sido muy interesante y se ha pasado de la bañera presente en todos los hogares, por pequeña que fuera, a baños con ducha, espacios más reducidos necesitados de una mejor optimización del espacio. El estilo de vida también es diferente, si antes el baño semanal era la tónica general, ahora es la ducha diaria rápida o una buena ducha con hidromasaje, reconfortante, para esos días que te apetece disfrutar del poder relajante del agua.

Lo cierto es que salvo que haya niños pequeños en la casa que disfrutan de un baño diario para su aseo los demás utilizamos casi exclusivamente la ducha para el día a día. Así que te vas a poner manos a la obra y reformar tu baño. Te has decidido y quieres cambiar la bañera por ducha de obra, una tendencia al alza en los baños modernos. Sigue nuestros consejos para que la obra resulte sencilla y tu baño quede de diez con tu ducha de obra.

Ventajas de una ducha de obra

Instalación fácil: Una ducha de obra se hace a medida, no está prefabricado como los platos de ducha existentes en el mercado. Aunque hoy en día estos platos prefabricados también se pueden hacer a medida dada la gran variedad que hay, pero una ducha de obra te permite realizar el diseño personalizado que te gusta y con la medida que quieres.

Son cómodas: La ducha de obra tiene una accesibilidad segura para mayores y pequeños. Al eliminar barreras arquitectónicas es una opción perfecta para personas con movilidad reducida o de cara al futuro. Si quieres puedes añadir accesorios como asas, agarraderos o asientos de ducha que te ofrecen mayor seguridad.

Optimización y ahorro: El espacio que ocupa una ducha es menor que el de una bañera si tu problema es la falta de sitio. Puedes disponer de una súper ducha grande con accesorios como hidromasaje, agua efecto lluvia, y disfrutar de tu propio spa en casa. La ducha diaria supone un ahorro considerable de agua respecto al baño.

Qué debemos tener en cuenta para hacer una ducha de obra

Desnivel del suelo

Para poder hacer una ducha de obra es imprescindible tener una inclinación en el suelo de al menos un 2%, para poder evacuar el agua correctamente. Menor inclinación haría que el agua desbordara con cada ducha y tendríamos atascos frecuentes.

Tipos de sumideros

El sumidero central, el más común en casi todas las duchas, necesita la caída suficiente para que el agua salga adecuadamente, esto limita el tamaño del azulejo a colocar, un azulejo grande hace más difícil realizar una buena caída, por eso se recomienda de tamaño pequeño para este tipo de sumideros.

Un sumidero longitudinal es una opción estética muy interesante y se puede colocar en cualquier ducha ya que el agua debe caer hacia un único plano. Podemos tapar el sumidero con una madera de listones, debidamente tratada, y nos crea un elegante espacio de entrada y salida de la ducha. Sal de la ducha totalmente seco, colocando en este espacio un secador corporal integral, tu baño quedará de lujo.

Sumidero de pared, esta opción además de fácil para instalar queda muy elegante porque no se ve. El desagüe se coloca en la pared por lo que el suelo queda todo continuo y sin obstáculos. No hay rejilla en el suelo por lo que la sensación es muy agradable y no es necesario perforar el suelo para colocar la ducha. Este tipo de sumidero cuentan con un filtro especial anti cabello, por lo que su limpieza es muy sencilla.

Ducha de obra
A la hora de hacer una ducha de obra tenemos una gran variedad de materiales a nuestra disposición.

Material a utilizar

Se debe tener cuidado a la hora de elegir el material que vamos a poner en el suelo para que sea lo más antideslizante que se pueda porque si no debes colocar algún tipo de antideslizante para ducha. El material más común en estos casos es el gres porcelánico o gresite, con piezas pequeñas para dar la caída necesaria hacia el sumidero. Si optamos por un desagüe longitudinal en lugar de uno central, nos permite utilizar piezas algo más grandes ya que la caída de agua hacia la rejilla es plana.

El microcemento está muy de moda y es también una opción interesante. La ventaja que tiene este material es que se hace sin juntas, con lo que la limpieza es mucho más fácil y evita filtraciones entre azulejos, pero como su colocación es difícil, debe hacerla un buen profesional especializado.

Proteger las paredes de humedades

El agua de la ducha salpica por las paredes por lo que es evidente que hay que protegerlas para evitar humedades. No valen los azulejos colocados tal y como vienen para el resto de paredes del baño ya que están pegados directamente a la pared con cemento cola y no ofrece suficiente protección. Lo mejor es enfoscar (enlucir con mortero de cemento), añadiendo al mortero cualquier aditivo impermeabilizante que repela la humedad filtrada por las juntas.

Grifería

Una vez instalada tu ducha debes elegir una grifería de ducha adecuada. Están muy de moda las columnas de ducha como el modelo Tenerife que te permite disfrutar de tu propio spa en casa. También debes valorar si te interesa la opción de instalar una grifería termostática o normal como la del modelo Aroa para tener siempre el agua a tu gusto.

Columna de hidromasaje modelo Tenerife
Columna de hidromasaje modelo Tenerife

Mampara

Cuando has colocado una ducha de obra a ras de suelo, la mampara se hace imprescindible. Existen tantos modelos de mamparas de ducha en el mercado que su elección es difícil. Busca el modelo perfecto porque siempre hay una opción ¿tu baño es pequeño? una mampara totalmente transparente y sin perfiles es perfecta ¿La ducha está en una esquina, en el medio? No te preocupes, las mamparas para ducha se hacen a medida y para cualquier espacio, mamparas semicirculares, frontales, correderas, abatibles o de acordeón, hay una mampara para cada necesidad.